Saltear al contenido principal

Medinaceli: cruce de caminos y culturas

En lo alto de un cerro estratégico, Medinaceli guarda más de dos mil años de historia.
Desde los asentamientos celtíberos de Occilis hasta la villa romana y medieval que conocemos hoy, sus calles y monumentos reflejan el paso de distintas culturas: romanos, musulmanes, reyes medievales y héroes de la Guerra de la Independencia.
Aquí, donde se unen el valle del Jalón y el del Arbujuelo, cada piedra cuenta una historia.

De Occilis a la villa romana

El origen de Medinaceli se remonta a la antigua Occilis, ciudad de los belos, situada al oeste del actual casco urbano. Con la ocupación romana, la población se trasladó al cerro donde hoy se alza la villa.
En esta época se empezaron a explotar las salinas del valle, una actividad que continuó hasta 1994, y se construyeron monumentos únicos como el Arco Romano y la Fuente de la Canal, que aún hoy se alimenta de las canalizaciones romanas.

Frontera medieval

Durante siglos, Medinaceli fue frontera entre cristianos y musulmanes. Sus calles laberínticas y estrechas, donde en algunos puntos se pueden tocar las paredes con los brazos extendidos, reflejan este pasado.
En el año 1002, el caudillo Almanzor pudo haber muerto aquí, según algunos autores, mientras se retiraba de la batalla de Calatañazor.
En 1129, Alfonso I El Batallador conquistó la villa y el alto Jalón, que poco después pasaron a Castilla.

De la Edad Moderna al siglo XX

En la Guerra de la Independencia, el guerrillero El Empecinado resistió aquí frente a las tropas napoleónicas.
Tras la caída del Antiguo Régimen, Medinaceli se constituyó como municipio constitucional en la región de Castilla la Vieja.
En 1842 contaba con 398 hogares y 1.600 vecinos. A mediados del XIX perdió el territorio de Salinas de Medinaceli, que se independizó, pero a finales del siglo XX lo recuperó junto a otras localidades como Beltejar, Benamira, Blocona, Esteras de Medinaceli y Fuencaliente, que a su vez incorporó a Azcamellas y Torralba del Moral.

Medinaceli Villa: corazón histórico

Los primeros pobladores de la zona fueron los celtíberos, asentados en la Villa Vieja, paraje próximo a la actual villa, entonces conocida como Ocilis. Más tarde, alrededor del 153 a.C., los romanos se asentaron en el cerro opuesto, dejando testimonio de su presencia en murallas, calzadas, mosaicos, salinas y el emblemático Arco Romano.

En la primavera del 712, Tarik llega a la villa y la repuebla con bereberes. Las crónicas árabes la denominan Medina Talmeida y Medinat Salim, convirtiéndose en residencia del gobernador y capital de la Marca Media. La tradición cuenta que Almanzor, muerto de regreso a Córdoba tras saquear San Millán de la Cogolla en 1002, fue enterrado en Medinaceli con parte de su tesoro.

Para quienes quieran profundizar en la época romana, la Junta de Castilla y León ofrece información oficial sobre calzadas romanas.

El esplendor de Medinaceli llegaría en el siglo XVI, tras la concesión del título de primer Duque de Medinaceli a Don Luis de La Cerda, iniciándose una etapa de esplendor cultural y arquitectónico que ha marcado, hasta nuestros días, el paisaje de este lugar.

Medinaceli y sus barrios

Medinaceli no es solo su villa histórica: el municipio se completa con varios núcleos de población, cada uno con su propio encanto y tradiciones.
Descubre todas las pedanías para conocer el entorno que rodea la villa y los atractivos que cada una ofrece.

Logo pueblos bonitos
logo-cid
Logo Soria ni te la imaginas
Logo Red Natura
logo comercio

Instagram icono

Volver arriba